Y después del confinamiento… El Smart Workplace.

Contrario a lo a la creencia popular, el Smart Working pocos empresarios avispados lo quieren en su transformación digital, ya que eso de “trabajar cuando sea y desde donde sea”, se ha demostrado poco productivo: se trabaja más horas que un reloj, aunque estés de vacaciones y en la playa y produce la insatisfacción del teletrabajador, por lo que a la corta, el rendimiento y la productividad cae en picado.

Pero en cambio todos están adaptando  y rediseñando sus entornos y puestos de trabajo, modelos de negocio, conceptos y prácticas de trabajo, con el objetivo de mejorar la productividad, satisfacción, compromiso y rendimiento de sus empleados: el Smart Working.

Dos palabros muy parecidas, pero de conceptos muy diferentes, que genera confusión.

La Revolución del Smart Workplace 

El Smart Workplace es un concepto, no tan nuevo como muchos piensan, que ayudar a las empresas y profesionales, a alcanzar su máximo potencial y rendimiento dentro del Post-confinamiento, este nuevo escenario que nos está llegando a marchas forzadas y que pocos ven como adaptarse.

Para generar todo esto, se debe realizar un buen estudio del puesto de trabajo del futuro, del puesto de trabajo inteligente, del Smart Workplace. Esto se realiza maximizando las tecnologías necesarias en cada caso y el diseñando los espacios para fomentar la colaboración, felicidad y motivación de los empleados. 

Esto no deja exento el impacto que la transformación digital deja o puede jedar en las empresas y profesionales, así como el impacto de la flexibilidad y del Tele Working en la productividad de los equipos.

Tras analizar todo ello se hace entrega a la empresa las conclusiones mediante consejos y recomendaciones para implementar, potenciar y maximizar estos nuevos entornos inteligentes y nuevos modelos de trabajo.

El entorno de trabajo, en especial el puesto de trabajo, está cambiando internacionalmente, y España no es un país aparte que no le afecte.

Estos cambios se verán cada vez más a partir de este próximo septiembre, ya que los avances en la tecnología, un cambio generacional de líderes (no de jefes) y las diferentes formas en que las empresas se ve obligado a trabajar de cara con sus clientes, los cuales están cambiando sus hábitos a causa del confinamiento, y que seguirán aplicándolos en el post-confinamiento, que están impulsado la necesidad y la demanda de un nuevo tipo de puesto de trabajo más eficiente e inteligente.

Para poder ir al ritmo de los clientes, de los nuevos comportamientos ya se empezaron a entrever desde mediados de 2019 y, debido a la pandemia, se ha incrementado en demasía rapidez durante la pandemia y ahora, en el Post-confinamiento, va a tener una mayor incidencia la Digitalización por parte de los clientes y compradores compulsivos.

Es por ello que la mayoría de Pymes europeas, y España debe afanarse en coger este ritmo, están rediseñando y digitalizando sus entornos, modelos y prácticas de trabajo con el objetivo de mejorar la productividad, satisfacción, compromiso y rendimiento de sus empleados.

Las empresas deben empezar a concienciarse en que tienen que gestionar las expectativas de sus trabajadores, con una composición de profesiones, especializaciones y talentos cada vez más diversos, por lo que deben abandonar la base de la antigua cultura empresarial y crear una cultura corporativa que comunique los valores de la empresa hacia el cliente, pero a través de los trabajadores.


Strolabi y el análisis de Smart Workplace en tu empresa
Es muy importante tener en cuenta y reconstruir, “Transformar”, los diferentes elementos que componen los Smart Workplace, que no sólo incluye la el diseño del espacio y tecnología del puesto de trabajo digital, sino también las políticas de trabajo flexible y, especialmente, la brecha entre las expectativas depositadas por los empleados y lo que ofrece la compañía.

Desde Strolabi realizamos estos análisis e informes, ofreciendo las recomendaciones y sugerencias a las empresas que desean actualizarse a la “nueva normalidad” y a la nueva cultura empresa-cliente que está llegando como un tren de alta velocidad, sin parada en apeaderos ni en estaciones intermedias. Y esto se traduce en el diseño de mejoras para crear Smart Workplace, tanto para trabajadores internos o in situ, como teletrabajadores externos o a distancia, y satisfacer las necesidades cambiantes del mercado.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *