Como será la Ley del Teletrabajo

Todos hemos visto como ciertas áreas tecnológicas están sin legislar y es un caos a la hora de llegar a acuerdos entre los trabajadores y la patronal, así como los abogados y jueces si se llega a mayores.

Pero por motivo de la Pandemia sufrida y que en algunos de los países más representativos de uso de la tecnología, y que ha habido de todo y a todo se le ha llamado “teletrabajo”, como ya es sabido se está generando la ley para regular el teletrabajo y que no continúen los desmanes y desaciertos en esta forma de trabajar.

Realmente ya llevamos casi 20 años (y en algunos casos llevamos incluso más años practicándolo), pero era casi un total desconocido para la inmensa mayoría de empresas y, más desafortunadamente, para trabajadores de cierto estatus o con puestos relevantes a realizar el trabajo desde fuera de la oficina.

Y ahora, aunque conocido, las informaciones contradictorias, tanto por gente que no sabe de lo que habla, como por los que desean hacer creer a otros que dominan el tema, más los que les interesa desconcertar a los clientes para llevarse el gato al agua, nos encontramos con una confusión sobre lo que es y lo que no es, lo que se debe hacer y lo que se permite hacer, que afortunadamente el Gobierno de España ha tenido que tomar cartas en el asunto y realizar los pasos para que se apruebe una ley que lo legisle mínimamente.

Estamos en el punto del anteproyecto de ley, sobre el que se realizarán modificaciones “políticas” de matices, más que de cambios sustanciales.

El texto del anteproyecto establece que las empresas deben pagar “en su totalidad” los gastos derivados de esta actividad laboral, tanto los directos como los indirectos.

Otro punto que es considerado como indispensable es el que el trabajador tendrá derecho al horario flexible. Aunque esto está intrínseco en el Tele Working, se deja claro para evitar interpretaciones hacia el Remote Working o el Smart Working, los cuales tienen un sistema de horario más espartano.

Diferencias entre Teletrabajo y Trabajoa Distancia en el anteproyecto de ley

Lo primero que llama la atención es que la ley no es realmente sobre el teletrabajo, ya que da error a confusión, sino que la ley realmente es sobre el TRABAJO A DISTANCIA.

A parte de que los gastos derivados por el trabajo a distancia correrán a cargo de la empresa, respecto a la flexibilidad horaria, la ley indica que el trabajador, previo pacto con la empresa, podrá “alterar” su jornada, pudiendo empezar y terminar como se determine, aunque la ley pone límites ya que debe respetar la normativa vigente sobre los tiempos de disponibilidad del trabajo,

El nopmbre oficial de la ley es “Ley de Trabajo a Distancia”, como he indicado antes, y lo primero que hace esta ley es diferenciar y definir la diferencia entre Teletrabajo y Trabajo a Distancia.

Según esta ley, Teletrabajo es “el trabajo que se realiza mediante el uso exclusivo o prevalente de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicaciones”. Mientras que Trabajo a Distancia es “el trabajo que se realiza desde el lugar que elige el trabajador durante la jornada laboral o parte de ella, diferente al puesto de trabajo in situ en la empresa”

Puntos destacados de la Ley

A parte de diferenciar entre Teletrabajo y Trabajo a distancia (aunque son similares), también hay que destacar otros puntos de interés.

Voluntariedad.

De momento el trabajo a distancia no es obligado, pero si voluntario y optativo para el empleado, que debe estar reflejado en un acuerdo laboral por escrito entre este y el empresario. Este acuerdo deberá incluir el inventario del material necesario para desempeñar correctamente esta función, un documento de compensación de todos los gastos directos o indirectos, el horario, el centro de trabajo al que el trabajador estará adscrito y los medios de control que utilizará la empresa.

Elección de horario.

El artículo 13 de este anteproyecto indica que entre trabajador y empresario se podrá pactar el inicio y finalización horaria de trabajo, así como los tiempos de descanso establecidos por ley. Pero de la misma forma que la ley evita que el trabajador pueda realizar más horas que un reloj, también evita que el trabajador pueda aprovecharse de la empresa, ya que dentro de esta flexibilidad, deben incluir todas las horas que debe realizar el trabajador, se diaria o semanal, así como los días de trabajo.

¿Quién paga los costes?

Aquí el anteproyecto es muy claro: no puede suponer un gasto directo o indirecto al trabajador, por lo que los equipos, herramientas y medios vinculador con su desempeño laboral debe ser suministrado por la empresa. Aunque deja una puerta abierta para que pueda realizarse otras formulas de compensación mediante complementos específicos en nómina.

Fuerza Mayor.

Debido a la crisis sanitaria que estamos sufriendo con la pandemia, a las empresas se les exige que cuando ocurran de nuevo circunstancias similares, incluidas las medioambientales que aún nos tiene que llegar, las empresas, en caso “de fuerza mayor”, deberán dirigir su esfuerzo al Trabajo a Distancia, en el 60% de la jornada.

Desconexión Digital.

El derecho a la desconexión digitales la limitación al uso de las tecnologías estrictamente en horario laboral legal, para poder garantizar los tiempos de descanso y vacaciones de los teletrabajadores. Esta desconexión está garantizada en España en base a la ley de protección de datos personales y garantía de derechos digitales. Pero el anteproyecto va más allá, puntualizando sobre los derechos de los teletrabajadores, ya que esta establece taxativamente “el deber de la empresa de garantizar la desconexión conlleva una limitación absoluta del uso de los medios tecnológicos de comunicación para el trabajo durante los periodos de descanso”.

El objetivo primordial de este punto de la ley es la de evitar el Smart Working (trabajar desde cualquier sitio y en cualquier momento) por las empresas, ya que se considera demasiado desproporcionado y sin control alguno para el trabajo que debe realizar cualquier teletrabajador.

Igualdad.

Se deberá vigilar especialmente que el Trabajo a Distancia no genere desigualdades de cualquier tipo, ya que los que se encuentran trabajando fuera de la oficina deben tener los mismos derechos que quienes acuden físicamente a la empresa. Por ello se hace hincapié en que “no sufrirán perjuicios en sus condiciones laborales, incluyendo retribución, estabilidad en el empleo y promoción profesional”, así como tener al día los protocolos contra el acoso.

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