ACTUALIZAR LA FORMA DE TRABAJAR EN LA PYME

Cuando quieres empezar a ser de nuevo competitivo en el mercado y que tu competencia no te elimine, tienes que empezar a moverte para encontrar nuevas fórmulas.

Por ello empiezas a investigar por internet  que es lo que está haciendo diferente tu competencia, que tan buenos resultados le está dando.

Y es en este momento en el que llegas hasta la Digitalización.

Te planteas si la solución al incremento de ventas es la digitalización, por lo que inicias el proceso de implantación en tu empresa.

Después de escuchar a proveedores de informática y terminar, acertadamente, en manos de un consultor digital, que te ha asesorado adecuadamente, indicándote que debes realmente implementar o cambiar para esta digitalización, decides por fin ponerla en marcha.

Pero aun así te encuentras con una serie de escollos dentro de tu organización, que impide que avance adecuadamente.

Y es en ese momento que debes plantearte el por qué, y tu asesor continua indicándote que debéis de cambiar la forma de trabajar.

Pero ¿qué quiere decir realmente?

BUROCRACIA REPETITIVA

El primer freno que solemos encontrarnos en las Pyme, siempre es la “burocracia tradicional”.

Los negocios suelen haber empezado su trayectoria empresarial, copiando o imitando los esquemas y metodologías que había años atrás. No es que fuesen erróneas, todo lo contrario, pero era la que había en ese momento.

Los mercados son vivos y cambiantes, por lo que ha demostrado que una forma de trabajar, una metodología tradicional, que se usaba desde tiempos de nuestros abuelos, con leves variaciones como la introducción de la informática, ahora ya no funciona de la misma forma y hace que otras empresas, más innovadoras y con más ganas de ser ágiles, sean las que están comiéndose tu “trozo de pastel”.

La Burocracia repetitiva es el centro neurálgico de las metodologías tradicionales de las PYME. Es aquella en la que prácticamente todos los trabajadores realizan una serie de procesos manuales repetitivamente al cabo del día, siempre el mismo proceso y con mínimas variaciones.

Este proceso repetitivo impide que el trabajador pueda realizar otra función.

Una forma de trabajar más ágil, dinámica y flexible, permite al trabajador realizar otras funciones más productivas, pero sin perder el control del trabajo burocrático.

A día de hoy, con las tecnologías tan avanzadas como las tenemos (y como irán llegando cada vez más), estos procesos repetitivos, la “burocracia repetitiva”, ya no tiene lugar en las empresas, ni tiene lógica seguir haciéndola, ya que hace enlentecer y cada vez menos se controla el resultado final, ya que todo lo que se aparte de esta “estandarización burocrática” es muy difícil de poder solucionarlo, haciendo que no podamos controlar procesos, y que sean estos los que realmente nos controlan a nosotros.

Esta burocracia repetitiva se debe sustituir por procesos automatizados.

Pero el escoyo más tortuoso con el que nos encontramos no es la de automatizar los procesos, si no que son los “burócratas profesionales” los que ponen todas las trabas y trampas, para que esta nueva forma de trabajar no prospere. Son gente que llevan muchos años haciendo lo mismo repetidamente y están convencidos de que con estos cambios peligra su puesto de trabajo.

ACTUALIZAR LA FORMA DE TRABAJAR

Realizar un cambio drástico no siempre es la fórmula correcta para terminar de implantar la digitalización en la empresa.

Lo mejor es actualizar los puestos de trabajo a medida para su usuario.

Es diseñar una forma de trabajar acorde con el trabajo que ha estado haciendo durante años el trabajador en su puesto de trabajo.

Y aun así, a este profesional de la burocracia le parecerá que se le está invitando a marchar de la empresa, por lo que encontrará o se inventará los problemas más absurdos a la nueva metodología de trabajo.

Los cambios no son bien recibido por aquellos que están muy asentados en su área de confort, por lo que no se debe realizar este cambio, sino realizar actualizaciones progresivas en su metodología del trabajo del día a día.

La solución es una y muy sencilla: hacerle partícipe de esta actualización en todo momento.

¿Cómo? Preguntándole a él que es lo que hace constantemente con la metodología vieja y, sobre todo, formándolo en las actualizaciones, haciéndole ver que es beneficioso para su trabajo y que le liberará de un trabajo tedioso y aburrido, así como darle nuevas responsabilidades acordes a la nueva metodología.

El “burócrata” rechazará totalmente los cambios, por muy leves que sean. En cambio las actualizaciones las aceptarán aunque estará inicialmente receloso para ver que le puede perjudicar. Y si estas actualizaciones han sido realizadas en base a sus comentarios y recomendaciones, entonces no habrá recelo alguno y el trabajador se sentirá orgulloso de haber sido escuchado, de sentirse importante e integrado en la empresa. Y no va mal encaminado, ya que es así.

También debemos tener en cuenta que las actualizaciones iniciales deben ser tecnológicas, ágiles y aumentar la productividad, no la cantidad de trabajo a hacer por el usuario. Cuando el burócrata se haya acostumbrado a esta nueva flexibilidad, es cuando se debe hacer, en una 2ª fase, una actualización de la metodología o forma de trabajar, no un cambio drástico.

CONVERTIR LA FORMA DE TRABAJA EN ÁGIL

La primera actualización que se deberá realizar en los puestos de trabajo, es la flexibilidad del trabajo, permitiendo que el usuario pueda adaptarla a su forma de trabajar, y creando muchas automatizaciones de los procesos repetitivos, dejando tiempo al trabajador para realizar otras funciones menos relevantes, pero más productivas.

El objetivo principal de toda PYME es la de eliminar esta burocracia repetitiva, que impide que se avance con la celeridad y agilidad adecuada para un mercado tan rápido y cambiante como el que tenemos en la actualidad.

No se puede consentir que un cliente tenga una queja y que, por culpa de la burocracia, se tarden días en dar una solución.

Debemos tener muy en cuenta que una mala actuación hace que el cliente la comente a conocidos de una forma demasiado rápida. Y aunque demos la solución pasado cuatro días, la mala fama ya nos precederá allí por donde vayamos.

BENEFICIOS DE LAS METODOLOGÍAS DIGITALES

Actualizar la forma de trabajar de los usuarios, conseguimos:

  • Tu empresa se convierte en ágil a la hora de dar soluciones o nuevos servicios.
  • Todos tienen el mismo conocimiento de la empresa.
  • Todos se sienten orgullosos de ser importantes e integrados en tu empresa.
  • No hay nadie exclusivo en tu empresa.
  • Los trabajadores se convierten en especialistas y no en burócratas.
  • Entre todos proponen soluciones a los problemas que van surgiendo.
  • Todos conocen los objetivos y hacia donde va el negocio.
  • Todos conocen la metodología de la empresa y pueden cambiar los pasos que hacen lento el proceso, mejorando el servicio al Cliente, haciendo que esté este contento con vosotros, que es el objetivo principal de todo negocio.

Notas:

Para entender más el problema que puede dar la burocracia repetitiva, recomiendo la lectura del libro “¿Quién se ha comido mi queso?”, de Spencer Johnson.

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PONER EN MARCHA LA DIGITALIZACIÓN

En el artículo “CONVERTIR EN DIGITALIZACIÓN EFICIENTE LA INFORMATICA EN LA PYME”, indicaba que no es necesario realizar un cambio tecnológico para tener digitalizada tu empresa, sólo tener la informática adecuada al trabajo que realizan los usuarios.

Ya has consultado a personas cualificadas que es lo que se necesita realmente para ser más productivos, ahora sólo te falta poner en marcha esta implementación.

No sólo con implantar la nueva digitalización es suficiente, sino que se debe poner en marcha productivamente.

 

Ya se ha implementado la digitalización ¿por dónde empezamos?

El consultor digital ya te ha indicado que es lo que se necesita y te ha ayudado a decidir entre la inmensidad de productos que hay en el mercado cual es el más adecuado. Realmente no es necesario cambiar tu proveedor tecnológico de confianza.

Este proveedor te ha suministrado el material y lo ha implantado allí donde realmente se necesita, para ser más productivo.

¿Y ahora qué?

Lanzarse a la piscina sin que los usuarios sepan como usarlo, esta llamado al fracaso.

Puedes pasar de una inversión con un ROI relativamente rápido, a convertirse en un gasto sin retorno de ningún tipo.

Lo mejor es formar a todos los usuarios, pero… ¿cómo y quienes serán los primeros?

Los Directivos antes que los usuarios.

Para que la digitalización funcione correctamente en toda tu empresa, los directivos deben ser los primeros en usar esta nueva tecnología y dejarse ver utilizándola.

Desde el Gerente hasta los mandos intermedios, pasando por los directores de cada uno de los departamentos de tu empresa, deben ser los primero en conocer la tecnología implantada, en saber utilizarla y, lo más importante, saber cuándo y para qué utilizarla.

Con las nuevas RRSS (Redes Sociales) para el contacto con los clientes y prospectos, los directivos deben ser los primeros en usarla, comentarla con sus subordinados y pedirles que colaboren.

Con el ERP, bien sea nuevo o el ya existente con las nuevas actualizaciones, serán los primeros en saber que lleva la suite, como conseguir informes, repports, extraer la información para poder realizar informes cruzados con los datos de otros programas que pueda tener la empresa, como uno de producción o con el CRM.

Con el CRM, entender que información se debe introducir, quien debe hacerlo y, al igual que con el ERP, saber conseguir informes y repports necesarios para la toma de decisiones.

Una vez que los directivos saben usar toda esta modernidad, a los usuarios ya no es necesario “obligarles” a usarla: los directivos suelen ser los ejemplos a seguir por el resto de usuarios.

Estos, al ver con el ejemplo y entusiasmo que los directivos usan la digitalización, empezarán a reclamar el usar lo mismo.

O más. Ya que no suelen querer quedarse con los conocimientos básicos y querrán superar en conocimientos al directivo. Y este deberá estar contento de lo que habrá conseguido con su entusiasmo.

Si la empresa decide, muy acertadamente, que los usuarios puedan conectarse desde diferentes ubicaciones, en especial los de movilidad, los directivos deberán ser los primeros en usarla y aconsejar a los usuarios más capacitados para esta movilidad, que la utilicen.

Facilitar el cambio.

Cuando se inicia el proceso de utilización de la digitalización, es muy importante que se le permita a todos los usuariosel poder acceder y poder formarse en todo lo que se ha implantado.

El usuario empezará a tener mentalidad de empresa y empezará a aprovechar el cambio ya no sólo a su favor, sino de forma productiva para la empresa.

Poner trabas o decidir que unos usuarios pueden acceder y otros no, crearemos un mal estar.

Este mal estar va en detrimento no sólo de la productividad, sino que se consigue que gente muy válida y, en muchas ocasiones, con talento oculto, decidan marchar de la empresa.

Cambio de paradigma: Premiar en vez de castigar.

Ya tenemos implantada la digitalización y hemos formado a los trabajadores en su uso.

Vamos bien.

Ahora los directivos tienen que dar un paso adelante y empezar a cambiar otra de las feas costumbres que solemos tener en las empresas.

Ya no sirve el castigar al usuario por algo que haya hecho mal y no felicitarlo por sus logros.

La creencia generalizada de que el usuario debe hacer su trabajo por encima de sus posibilidades, como algo normal, no sólo es equivocado, sino también contraproducente.

A un usuario se le ha contratado para hacer un trabajo determinado. Si es cierto. Pero no cuesta nada aprender a decir “Por favor” y “Gracias” cuando se le pida hacer un proyecto nuevo.

No cuesta nada y el usuario se siente más reconocido, más persona como mínimo.

Si a esto le añadimos que por un trabajo bien hecho le damos una palmadita en la espalda (figuradamente) y/o se le felicita por ello, los usuarios se sentirán muy integrados en la empresa y empezarán a producir más, realizando el trabajo mejor y con menos fallos, ya que se sentirán más confiados en sí mismos.

Y si uno de estos usuarios realiza un trabajo excepcional, como solucionar un problema que antes no se podía solucionar, se le debe premiar, bien económicamente, bien con un día festivo excepcional, o bien de cualquier otra forma que la empresa pueda considerar adecuada al nivel de esa excepcionalidad.

Castigar al usuario cuando un trabajo no ha salido de forma correcta, como sucede la inmensa mayoría las empresasen los últimos años, con una bronca delante de los compañeros o con la amenaza del despido, no se consigue que el usuario haga mejor su trabajo, sino que la próxima vez no saldrá de su zona de confort ni se arriesgará en nada de cara a su trabajo o de cara a los beneficios de la empresa o aumentar su productividad

No lo hará porque no se le reconocerá ese punto extra por encima del trabajo para el que le han contratado.

El trabajador considerará, de forma acertada, que haga lo que haga ni se le reconocerá el trabajo y, casi siempre, sele castigará de alguna forma.

Incentivarles para que sean innovadores en su trabajo o en mejorar un producto o servicio, es la obligación de la empresa. Para ello se les debe premiar de alguna manera y esto hará que toda la empresa fluya y que el cliente lo vea, que en definitiva es lo importante de todo este cambio.

Multicanal: ¿Qué es eso?

Ya tienes implantada toda la tecnología necesaria para empezar con el cambio mental y digitalizar a todos los usuarios, tanto directivos como trabajadores.

Tienes unas comunicaciones adecuadas para poder conectarte eficazmente con el cliente.

Y ahora sólo toca conectarte con él y convencerle de que te compre antes que a la competencia.

Pero el cliente es multicanal y no monocanal como hasta hace unos años.

Hace más de 5 años, las empresas cuando necesitaban algún recurso necesario, el responsable de compras de la empresa se ponía en contacto con el comercial de su proveedor, desde la mesa de su puesto de trabajo, e iniciaban una negociación para conseguirlo a un precio bajo. Este contacto solía ser por teléfono o por mail.

Las empresas sólo tenían que tener un teléfono y un mail y sólo contactaba por uno de estos canales. Siempre.

Actualmente ya no es exclusivamente el responsable de compras el único que contacta con vosotros.

Ahora es el responsable de cada área, que tiene asignado un presupuesto anual, el que busca cual es la mejor opción para su necesidad.

La fidelización por parte del cliente ya no existe de la forma que la conocíamos hasta ahora; ya no es por precio o premios, sino por servicio.

El cliente es tan digital como lo son los milenials o como las nuevas oportunidades que nos ofrece la digitalización.

Este cliente ya no se puede tratar como una empresa, ya que es un individuo que tiene la potestad de decidir que necesita y que adquiere para que se adapte al máximo a su necesidad.

Ya no es una cuestión de precio, hace años que esto ya no es la principal condición.

Para saber como compra el comprador, sólo debemos hacer un poco de autoexamen interior para saber como lo estás haciendo, tanto a nivel de empresa como, especialmente, a nivel personal.

Todos somos móviles, todos tenemos un Smartphone, todos nos conectamos a internet desde cualquier punto.

Y todos compramos en el momento de la necesidad.

Y nos dedicamos a hacerlo en los desplazamientos, en las esperas en casa de un cliente, del médico, en la cola de pago del supermercado,… Buscamos en internet cual es nuestra mejor opción para cubrir la necesidad que tenemos en ese momento.

No esperamos a que vengan a vernos y nos expliquen las excelencias de su producto, ahora nos dedicamos a ir nosotros a verlos (digitalmente, por internet) y a buscar las explicaciones en webs y otros sites, de las excelencias del producto para terminar de ver si se adapta a nuestras necesidades.

Y por último o lo compramos, o solicitamos que nos vengan a ver para terminar con una negociación (si es a nivel empresa).

Y si esto es lo que hacemos nosotros…¿por qué llegas a pensar que el cliente/prospecto va a seguir haciéndolo de la forma tradicional?

Por ello tu empresa debe ser multicanal: teléfono, mail, web, blog, e-commerce, whatsapp y, especialmente, en las Redes Sociales (Instagram, Telegram, Facebook,Twitter,…), ya que es donde principalmente se están moviendo, consultando, leyendo, comprando y “viviendo” tus clientes.

Si no te conciencias de que debes estar en todos estos canales, estás perdiendo muchísimas oportunidades de negocio. Demasiadas.

Confiar en el trabajador: La clave del éxito empresarial.

Otra de las bazas importantes para que las ventas se multipliquen es tan sencillo como la lógica nos dice que es así: confiar en tu trabajador.

El trabajador tiene aspiraciones y quiere ser reconocido como persona y como buen trabajador.

Sólo debes decírle que lo hace bien, ya que es cierto. Sin ellos tu empresa no funciona, por lo que son necesarios, son importantes para ti.

Si les das confianza y responsabilidades acordes a su puesto de trabajo, estos devuelven  tu confianza con una mayor productividad.

Y mayor productividad significa más pedidos, más ganancias, más beneficios.

Pero mayor productividad no significa más horas trabajando, sino ser mucho más eficaces y eficientes en su trabajo, con las mismas horas de trabajo.

RRSS

Las redes sociales son muy importantes en estos momentos, y durante las décadas venideras, para el crecimiento empresarial de cualquier negocio.

Es donde se mueve el cliente hoy.

Si no se les permite a los usuarios que están en constante contacto con el cliente utilizar las redes sociales para su trabajo, si no confías en ellos, si no les permites que interactúen directamente, de tu a tu con él, estarás perdiendo muchas oportunidades de negocio, que se las llevará tu competencia.

En esto consiste el multicanal, en tenerlo activo.

Y activo no significa abrir una cuenta en cada uno de las RRSS y ya está, sino que se debe interactuar diariamente, poner artículos de contenido, contestar consultas casi al mismo instante en el que lo realiza el cliente, explicar casos de éxito, presentar nuevas soluciones o recodarles las ya existentes, convencer que tu producto es el mejor pero sin ser agresivo ni incordiante en ello, y usarlo para las negociaciones más básicas, sin perder el tiempo en desplazamientos no productivos.

Resumen

No sólo con implantar la nueva digitalización es suficiente, sino que se debe poner en marcha productivamente.

Y los ejecutivos de la empresa (gerente y directores de departamentos), son los primeros en tener que usarla y demostrar la potencialidad que puede dar a la empresa.

Deben demostrar que el utilizar esta digitalización permitirá trabajar mucho más a gusto y mejor al usuario, consiguiendo una mayor productividad con el mismo esfuerzo.

Recuerda que el cliente es digital desde hace años y compra por múltiples canales. Y es ahí donde tu empresa debe estar y debe encaminar su trabajo, para alcanzar los objetivos previstos.

Con la Digitalización podemos tener la visión de saber que hacen los clientes, por lo que podemos adelantarnos a nuestra competencia.

Según un estudio de la consultora McKinsey dice que las empresas que utilizan la digitalización por mínimo que sea, llegan a aumentar su facturación como mínimo un 20% y una productividad de más del 80%.

¿Cuándo quieres que Strolabi realice una Consultoría gratuita de digitalización sobre tu empresa?

Esta consultoría te dirá si tienes la tecnología adecuada y bien posicionada para las perspectivas de futuro, inmediatas o a medio plazo, que deseas tener para tu empresa.

En Strolabi no vendemos ni software ni hardware, sólo consultoría digital.

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El descontento de las empresas ante una Transformación Digital falsa

El caso que hoy voy a explicar no es aislado, sino que lo estamos escuchando con demasiada frecuencia, un día sí y otro también, sobre empresas informáticas especializadas en algún aspecto de la Digitalización, que creen saber como llevar un proyecto global de Transformación Digital.

Hace 6 meses contacté con una empresa con más de 200 usuarios informáticos para el tema de Transformación Digital.

El Responsable de la Transformación Digital me comentó que desde hacía 2 meses que habían iniciado la hoja de ruta para las bases de la Transformación Digital, con una Consultora que tiene en su nómina a más de 100 consultores en España.

Pero no tenía claro que esta consultora le ayudase a liderar el cambio de mentalidad y cultural de la empresa, ya que esta le hablaba sólo de cambios tecnológicos, cosa que ellos, a modo lógico y “autodidacta” llevaban haciéndolo desde hacía algo más de 2 años, por lo que respecto a lo que les “obligaban” hacer, ya estaban en un 80% actualizado.

Me indicó que me pusiese de nuevo en contacto con él en este mes de noviembre, para ver como les ha ido con el tema y ver si hay posibilidades de que podamos colaborar con ellos.

A raíz del mail de toma contacto que le envié a principios de esta semana, el Responsable de la Transformación Digital de esta empresa se vuelve a poner en contacto conmigo, pero en vez de responder por mail, me llama directamente al móvil.

Me indica que la consultora que le llevaba la hoja de ruta del proyecto no han plantearon las fases necesarias para llevar la transformación digital más allá del área informática, ya que todo a lo que se limitaban era a cambiar la informática y a proponer crear programas de software a medida para la empresa (ERP y CRM) por lo que el CEO los ha echado fuera del proyecto.

A raíz de esto, les creó una desconfianza hacia las consultoras españolas, por lo que el CEO ha optado por buscar una Consultora extranjera que sepa introducir la Transformación Digital en TODOS los departamentos de la empresa, no sólo informática, y sobre todo en el cambio de mentalidad, cultural y metodologías de trabajo.

Esto está pasando en España con demasiada frecuencia en nuestros días, ya que las empresas expertas en programación de software a medida se embarcan en proyectos que no tienen personal cualificado para toda la Transformación Digital, aunque si cuentan con profesionales cualificados en programación.

Estas consultoras ofrecen, bajo este paraguas, la Transformación Digital Global, pensando que implantando el software necesario, el cliente quedará contento y se podrán llevar el dinero (que no es poco) de una programación a medida que en muchos casos no es necesaria.

Llevar la Transformación Digital, pero sólo tocar la parte de Digitalización, suele llevar a que la empresa no quede realmente satisfecha o que, como en este caso, desconfíe de la falta de profesionalidad de las empresas españolas. Esto es debido a que muchas de las empresas especializadas en algún área de la Transformación Digital quiere entrar en liderar estos proyectos, sin tener personal cualificado para ello, ni prevén poder abarcar todas las áreas requeridas.

Actualmente las empresas, como en este caso, se informan por artículos fiables y libros sobre que es la Transformación Digital y comparándolo con el proyecto que el proveedor le ha puesto encima de la mesa. Y es la única forma de verificar que se está haciendo una hoja de ruta en condiciones.

Cuando el cliente me indica que lo que realmente quieren no es el cambio tecnológico, que lo aceptarán en la medida de lo que realmente necesiten (ese 20% restante que le falta por hacer), sino que desea que la empresa pase de una mentalidad analógica a la mentalidad Digital, empezará a ver con malos ojos cualquier otra especulación en el proyecto presentado.

Quiere que a los diferentes departamentos sean más productivos y que sepan utilizar los recursos adecuadamente, y no sólo los informáticos.

No sólo con un ERP en el departamento de administración, o con el CRM para el departamento comercial es suficiente, sino que quieren que todo esté interrelacionado, que todos utilicen estos recursos, y más que deberán de haber, en la medida de su trabajo y responsabilidad, y que sepan usar, en especial, la comunicación.

Y sobre todo, aprender a crear equipos interdepartamentales para proyectos o solucionar problemas surgidos.

Desde Strolabi nos lamentamos que a estas alturas, tras 20 años de andar la Transformación Digital, empresas con un nivel de Consultora, como la que ha intervenido en este proyecto, por el ansia de llevarse un proyecto importante, hayan desoído las necesidades del cliente y se hayan centrado en convencer al cliente en que lo que necesitan realmente SÓLO es la parte de programación y del cambio tecnológico.

Este caso no es aislado, ya que con demasiada frecuencia se puede escuchar que empresas contratan a proveedores que dicen ser consultores de Transformación Digital, centrarse sólo en un área de ella, en la que realmente son buenos, y dejar “desangelado” el resto. Se centran especialmente en la renovación tecnológica y apartan, con el mayor de los desprecios, el resto de aspectos (comunicaciones con el cliente, comunicaciones internas, formar en el uso de estas tecnologías, automatismos, mentalizar digitalmente y adentrar a los usuarios en la cultura de empresa, crear nuevas metodologías digitales, otras necesidades de los usuarios).

Y con demasiada frecuencia escuchamos el desencanto de los empresarios y CEO’s por las que han pasado estos pseudoconsultores, abandonando el proyecto en la mayoría de los casos, o buscando empresas extranjeras más consolidadas que están mucho más acostumbradas a implantar una Transformación Digital Global, no sólo de digitalización, sino también cultural, de mentalidad y de metodologías acordes con las necesidades del cliente.

Y esto va en detrimento de las consultoras españolas que realmente sabemos que se debe hacer, ya que tras una experiencia de estas características, desconfían sistemáticamente de las empresas españolas, ya que entienden que se les puede engañar de la misma forma que lo ha hecho la “consultora” saliente.

Si somos sinceros, esto se puede solucionar de una forma muy sencilla: con colaboraciones con otras empresas especialistas en otras áreas. Pero muchas veces los proveedores que presentan este proyecto de Transformación Digital, no quieren colaboraciones porque piensan, creen sin fundamento, que el colaborador le va a quitar el cliente.

Podemos definirlo con aquel refrán que dice “eres como el perro del hortelano, ni comer quiere, ni comer deja”.

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